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martes, 18 de noviembre de 2014

AGRESIVIDAD Y AUTISMO, su manejo y mi experiencia personal

MANEJO DE LAS CONDUCTAS AGRESIVAS EN EL AUTISMO
 (Mi experiencia personal)

A partir de un correo que recibí, para solicitarme información del manejo de las conductas agresivas, comparto la respuesta que di , a partir de mi humilde  experiencia personal:
Saludos cordiales, he aprendido que en el manejo del autismo, encontramos mas apoyo entre las mismas familias , que las que nos brindas psicólogos, psiquiatras o neurólogos. Te comienzo aclarando dos aspectos que considero importantes , cuando te refieras a alguien con autismo no le digas "autista", di " con autismo" , pues la condición no define a nuestros hijos o sobrinos o familiares, como es feo decir persona retardada, y se dice persona " con retardo " asimismo lo expresamos en el autismo. Otra situación son los niveles del espectro autista, hay algunos muy funcionales que son los que desarrollaron lenguaje y su pronostico es muy favorable, pero también están los casos del autismo severo con trastornos en la conducta, sueño, alimentación, en el habla, movimientos repetitivos; porque la aclaratoria, porque en ocasiones sentimos que lo estamos haciendo mal, pues hay padres que hablan de las notables mejorías de sus hijos, mientras que nosotros luchamos con las conductas agresivas y disruptivas de nuestros hijos, que hacen difícil la convivencia familiar, escolar, comunitaria.
Aclarado estos aspectos, te comparto como manejo el comportamiento agresivo de mis hijos, juntos están medicados con la dosis mínima de valcote(500 mgr) y risperidona (1 mgr) solo se la aumento en las crisis e incluso se agrega otros antipsicoticos como la quetiapina o el sinorgan, pero tiene que el episodio que prolongarse mas de una hora para sedarlos y ello para protegerlos tanto a ellos como a la familia. Desde el punto de vista conductual, como orientadora que es mi especialidad, cuando mi hijo menor se autoagrede usamos técnicas de contencion, (por youtube consigues videos de esta técnica) esta consiste en subirlo a la cama ponerlo boca abajo, que la cara quede de lado y subirnos con cuidado de no interferir su respiración u ocasionarle alguna lesión, de esta manera contenemos sus movimientos que consisten en golpearse la cabeza, las piernas o manos contra la cama, mientras hacemos esto le brindamos palabras de afecto ,"te queremos" "calmate" "tu eres lo mas bello" , esta contención no puede durar mas de 5 minutos luego de los cuales se suelta, si vuelve a hacerlo, vuelve y aplicamos contencion, si la situacion se prolonga aumentamos dosis de risperidona, te aclaro que esta medicacion esta supervisada por la psiquiatra, pues debemos ser responsables para no pasarnos en la dosificación, en el caso de mi hijo mayor, no podemos aplicar contención pues el pesa 110 Kilos de peso, por lo que la técnica aplicada es "tiempo fuera" acondicionamos el patio para que permanezca en el , mientras esta agresivo, , es lo mismo que cuando mandamos a nuestros hijos al cuarto si se portan mal, pero en el caso de nuestros hijos, no se van a ir voluntariamente, por lo que hay que llevarlos y cerrar la puerta, se debe tener visibilidad con este ambiente para ver u observar el comportamiento  , mientras dura el tiempo fuera, anteriormente usábamos la técnica de retiro de privilegios, que era guardar el plasma que es su entretenimiento favorito y en algunos casos recomiendo esta técnica, dar premios si se porta bien y  retirar privilegios (cosas que le gustan) si se portan mal, para niños pequeños hasta 12 años recomiendo esta técnica pero si el niño se frustra demasiado ante la privación de sus privilegios, es mejor aplicar contención o tiempo fuera. Que te recomiendo para tu sobrino, primero ser medicado por un psiquiatra si las conductas agresivas son recurrentes es decir mínimo una por semana y se causa daño o a los demás, luego si consigues un buen psicologo u orientador, te puede entrenar en las técnicas de contención, reforzamiento conductual, tiempo fuera u otras que ayudaran a controlar la agresividad, una recomendación final, aprende a detectar las situaciones detonantes, es decir aquello que causa su agresividad, para que las evites, comprueba que no esta enfermo, que no tiene hambre , sed, calor, si desea salir a pasear, sacalo si desea estar solo, respetale su espacio, cuida los elementos que lo pueden hiperestimular como ruidos, olores incluso comidas, finalmente mientras exista amor , existirá paciencia para con nuestros angelitos, cuyo único problema es no poder manejar sus emociones o frustraciones y si no pueden hablar, peor aun para ellos, para expresar aquello que los incomoda , duele o molesta, cualquier cosa , sera un placer seguir compartiendo contigo, un abrazo!!

domingo, 4 de mayo de 2014

TRATAMIENTO FARMACOLOGICO DE LA IRRITABILIDAD Y CONDUCTAS AGRESIVAS EN EL AUTISMO



Saludos cordiales! en el caso de mis hijos de los rasgos de su condición que mas afecta su calidad de vida son los episodios agresivos, ellos lo tratamos con modela miento conductual, pero también nos apoyamos con tratamiento farmacológico, deseo compartir un articulo publicado en autismo diario sobre la risperidona y el aripiprazol

La tríada de características centrales del autismo son los déficits en la comunicación, la poca interacción social y los comportamientos repetitivos. No existe un medicamento que actúe sobre esos síntomas. Sin embargo, dos fármacos del grupo de los antipsicóticos atípicos (risperidona y aripiprazol) se usan frecuentemente para el tratamiento de la irritabilidad y los comportamientos agresivos que frecuentemente se observan en niños y adolescentes con autismo. Un trabajo de Dean Elbe y Zaahira Lalani del Hospital Infantil de la Columbia Británica (Canadá) publicado en el Journal of the Canadian Academy of Child and Adolescent Psychiatry realiza una revisión de 23 ensayos controlados y aleatorios sobre tratamientos farmacológicos en autismo y TEA. Además de los más típicos, los antipsicóticos anteriormente mencionados también se estudian anticonvulsionantes (lamotrigina, levetiracetam, topiramato, valproato), fármacos con acción en el sistema nervioso central (amantadina, clomipramina, clonidina, ciproheptadina, metilfenidato), suplementos nutricionales (ácidos grasos omega-3, gingko biloba y levocarnitina) así como pentoxifyllina, un fármaco con propiedades inmunodepresoras. Los efectos más importantes son para los dos antipsicóticos con los siguientes resultados:
Risperidona. Un total de siete ensayos clínicos con un total de 367 niños y adolescentes han estudiado los resultados de este medicamento para el tratamiento de la irritabilidad. Seis de los siete estudios encontraron una mejoría frente  a los resultados encontrados con un placebo. El séptimo no encontró diferencias estadísticamente significativas pero era un pequeño estudio con solo 23 sujetos. El estudio más importante encontró una respuesta en un 76% de los casos tratados con risperidona frente a un 12% en los que habían tomado un placebo. Las dosis medias estuvieron en un rango entre 1 y 2 mg por día. Lo efectos secundarios adversos de la risperidona en los ensayos clínicos incluyen somnolencia, infecciones del tracto respiratorio superior, aumento del apetito, incremento de peso, incremento de la salivación, congestión nasal y estreñimiento. Hay tres informes de disquinesia en niños bajo tratamiento con risperidona.
Aripiprazol. Dos ensayos clínicos aleatorios, con una participación de 316 niños y adolescentes mostraron mejoría frente a los controles. Las respuestas variaron entre un 49 y un 52% para el aripiprazol frente a un nivel de mejora del 14 al 35% para el placebo. La respuesta se evaluó como una puntuación de dos o menos al final del estudio. La respuesta para el aripiprazol se detectaba a las dosis bajas (5 mg por día) y no mejoraba a dosis más altas (de 10 a 15 mg por día) Los efectos secundarios adversos del aripiprazol eran somnolencia, fatiga, incremento de la salivación, vómitos, diarreas, aumento del apetito, aumento de peso, fiebre y síntomas extrapiramidales. En el caso de la olanzapina solo se ha hecho un ensayo controlado y aleatorio, con un total de 11 pacientes. La dosis media era de 10 mg/día. No se encontraron mejoras estadísticamente significativas. Entre los efectos adversos están la sedación y el aumento de peso, y en algunos casos, rinitis, estreñimiento e insomnio.  Además hay otros fármacos que se han estudiado pero con grupos pequeños por lo que los resultados no son concluyentes. Entre los que parecen tener posibilidades están la clonidina, metifenidato, divalproex, levocarnitina, ciproheptadina, pentoxifillina y el topiramato (como adjunto a la risperidona) Otros medicamentos que se han estudiado y que no han mostrado evidencias de eficacia en el autismo incluyen la amantidina, el levetiracetam, los ácidos grasos omega-3 y los extractos de Gingko biloba. Nunca está de más recordar que cualquier tratamiento con un fármaco debe ser realizado bajo la supervisión de un médico. Recetar un medicamento es un proceso que tiene que evaluarse en el contexto de los beneficios y riesgos para cada paciente y comparado frente a otras opciones de tratamiento no farmacológicas. Puesto que los dos fármacos han empezado a usarse desde relativamente poco tiempo (en estados Unidos la risperidona se autorizó en 2006 y el aripiprazol en 2009), la información sobre el tipo y magnitud de los efectos secundarios es todavía muy limitada, así como los efectos a largo plazo. Estos ensayos nos permiten evaluar la eficacia de otras posibilidades de tratamiento y el uso combinado de fármacos que tienen buenos resultados pueden ayudar cuando los antipsicóticos a dosis óptimas no consiguen controlar los síntomas o causan un nivel de efectos secundarios intolerable. La terapia psicológica puede emplearse siempre que sea posible antes o además de la farmacoterapia. Para leer más:
Elbe D, Lalani Z. (2012) Review of the pharmacotherapy of irritability of autism. J Can Acad Child Adolesc Psychiatry. 21(2):130-146. www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3338180/

Fuente: http://autismodiario.org/2012/09/25/risperidona-y-aripiprazol-en-tea

domingo, 20 de abril de 2014

Autoagresiones y Agresiones Por:Daniel Comin:


Autoagresiones y Agresiones Por:Daniel Comin:

Las conductas lesivas están muy relacionadas a las conductas desafiantes. Podremos encontrar autoagresiones, agresiones a terceros o ambas combinadas. Lo primero que hay que definir es si ésta conducta está relacionada con un berrinche o un ánimo de demanda de atención, o si está relacionada con factores ligados a una frustración, dolor, u otros aspectos relacionados con el trastorno. En el caso de estar relacionado con una conducta de tipo “chantaje” o demanda de atención estaremos ante una situación con un manejo diferente y que ya se abordó en la serie de artículos “Berrinches, rabietas y pérdidas del control. Manejo Emocional en niños con autismo”.
Descubrir el origen de una autoagresión a veces puede ser más complejo de lo que a priori pueda parecer, por ejemplo, veamos el caso de un niño que jamás a presentado este tipo de conductas y un día empieza a golpearse la cabeza, primero con las manos, posteriormente contra la pared. Sus conductas cambian de golpe. El niño empieza a recibir medicación psiquiátrica con la intención de rebajar estas conductas. En vez de reducirlas se aumentan. 11 días después el oído derecho empieza a supurar. El niño presentaba una infección importante en uno de sus oídos, su incapacidad de comunicar esa situación no permitía conocer el origen de la misma y no se tuvieron en cuenta otros posibles factores detonantes de esas autoagresiones. Una vez se trató la infección, el dolor cesó y la autoagresión también. Es decir, el origen puede ser múltiple, ya sea por factores individuales o combinados.
En determinados casos, el niño se autoagrede como un proceso de autoestimulación, se golpea contra la pared mientras se balancea, una estereotipia con una conducta autolesiva, el niño no siente dolor propiamente dicho, si no una estimulación. En otros casos se muerden las manos, algunos se arrancan cabellos, pestañas, cejas,…, las posibilidades son amplias.
Encontraremos casos donde la conducta autolesiva tenga  un momento o situación determinada. Ya sea por un sonido concreto o una situación específica, que actúan como un detonante de una especie de ataque de furia, donde hay una pérdida completa de autocontrol, incluyendo el producirse daño a sí mismo y a terceros.
En la agresión a terceros, las conductas agresivas también pueden presentarse de formas muy diversas, desde formas de agresión aprendidas (sí, aprendidas, ya sea en el núcleo familiar, el colegio, …) a formas de agresión espontáneas. Un ejemplo claro es el niño o niña que golpea con la mano ante cualquier acción que no sea de su agrado. Esta actitud de pegar, aunque sea sin gran fuerza y sin que a priori parezca presentar un riesgo de agresión elevado, es una agresión en cualquier caso. Hoy es un pequeño cachete, mañana quizá la cosa sea más grave. Curiosamente, este tipo de acción suele ser aprendida, ya sea por el “cachete” correctivo que ha recibido y que ha interpretado de forma incorrecta (Nunca peguen a un niño para corregirle, pegar implica tener la fuerza, no la razón).
En la agresión a terceros también nos encontraremos lo que yo denomino “el salvamento del ahogado”. Cuando recibes formación de salvamento en el agua, uno de los mayores peligros a los que te enfrentas es precisamente la persona que se está ahogando, cuando llega el socorrista, el mayor peligro que corre es que la “víctima” le golpee o le agarre con tal fuerza que provoque un desastre mayor, llegando incluso a provocar el ahogamiento de ambos. En el caso que nos ocupa puede suceder algo similar, la persona que en ese momento está en plena crisis, no es capaz de darse cuenta que quien acude en su ayuda va precisamente a eso, a ayudarle, y en esa especie de “ahogamiento” emocional, la emprende a golpes contra su “salvador”.
Otra opción es que se use la violencia contra terceros como un apoyo o refuerzo a los deseos, por ejemplo, no quiero hacer tal o cual cosa porque no me gusta, y dado que no tengo suficientes herramientas de manejo emocional ni de comunicación, la saturación desemboca en un episodio de violencia contra terceros, y a partir de ese momento, eso que no quería desaparece. Y esa actitud se refuerza con el paso del tiempo (pudiendo agravarse hasta niveles muy peligrosos), de forma que la persona entiende que cuando no quiere algo debe de agredir al otro (u otros) y consigue salirse con la suya. Es como un berrinche pero llevado a sus máximas consecuencias.
También nos encontraremos con casos de destrucción del entorno, generalmente acompañado con agresiones. Tirarlo todo, romper mobiliario o cualquier objeto que exista, en un ataque de ira incontrolada y con un propósito no siempre definido. Por una parte descargar la ira contenida, consumir adrenalina, quemar esas “energías” que se acumularon de forma súbita y conseguir diversos propósitos: Después de la tempestad viene la calma, mucha gente cuando se enfada necesita gritar, o dar golpes a las paredes, o irse fuera del lugar donde estaba y caminar (generalmente a paso marcial) para poder calmar esa sensación, nuestros principio sociales y educación nos frenan a la hora de agredir al otro.
Las conductas agresivas son muy comunes entre animales sociales, donde las propias jerarquías se establecen en base a modelos agresivos, aunque raramente mortales. Existe una especie de regulación química de las emociones, donde ante una acción determinada la reacción se mide con una agresividad tasada. Este hecho se observa habitualmente entre lobos, donde vemos como aunque existan agresiones entre ellos no es muy habitual ver peleas a muerte, uno de ellos muestra señales de sumisión y el otro cesa en su agresión, como en un modelo basado en una impronta genética de control de la agresividad. Con la diferencia que aquí los mecanismos de regulación no están funcionando y la agresión no presenta un control. Es decir, entre los lobos, las respuestas de acción-reacción ligadas a la agresión tienen unos límites marcados, entre los seres humanos hay unos límites sociales y culturales que marcan estos límites, hasta que la persona que presenta esa conducta, no siempre tiene claros los límites.
Principio de incertidumbre conductual
Ante tal cantidad de posibles variaciones, situaciones y reacciones, nos movemos en un principio de incertidumbre, el cual podríamos definir como “la evaluación de las diferentes conductas desafiantes en base a un modelo ecológico y que se resuelven con unas intervenciones predefinidas, aunque el modelo de medición usado para la evaluación varía en función del propio modelo ecológico, generando un nivel de variabilidad tan grande como número de personas” En pocas palabras, que no existe una sola respuesta, sino tantas respuestas como personas. De ahí que a veces la intervención sea tan compleja, o tan fácil.
Cuando la persona tiene una conducta desafiante, la primera intención debe ser finalizar en el menor plazo posible esa situación, pero realmente, la intervención para que estas conductas no se den se realizará en un momento diferente, donde la persona esté receptiva. Realizar un análisis completo nos ayudará a definir mejor en qué áreas vamos a trabajar con la persona de forma que evitemos que este tipo de situaciones se repitan en un futuro, o, que estas desaparezcan de forma progresiva. Debemos de ser conscientes que cada persona puede requerir de enfoques diferentes, pero lo que no debemos es pretender eliminar las conductas desafiantes cuando estas se dan, eliminaremos las conductas desafiantes evitando que éstas se produzcan, de forma que deberemos dar a la persona estrategias, disciplinas, herramientas, modelos de comunicación.
Por:Daniel Comin

miércoles, 24 de julio de 2013

El riesgo de alterar las rutinas en el autismo


Quisiera compartir con ustedes la experiencia reciente que tuvimos con nuestro hijo mayor al finalizar el periodo académico. Debo señalar que lamentablemente en el centro especial donde acude  mi hijo no recibe la atención especializada que requiere de acuerdo al diagnostico de autismo, pues su abordaje se centra en el retardo mental y no en las características del espectro autista.
Mi hijo siempre relaciona la fiesta de despedida con la clausura del año escolar, pero este año no ocurrió así, pues la fecha de cierre a nivel administrativo , no estaba claro, por ello cuando el se entero a través de la cartelera informativa (mi hijo sabe leer y siempre revisa la cartelera, para saber de las actividades) que después de la fiesta , seguían dos días mas de clase, empezó a inquietarse; desde el día lunes nos preguntaba, si el miércoles era la fiesta y el jueves que? yo le decía que salían a vacaciones, pues sabia que esta es su rutina, pero infortunadamente la escuela no lo prepararon para este cambio de fechas, y el saber que el día jueves seguían las  clases, le agito de tal punto que el día martes , tuvo su primer episodio de agresividad  cuando lo íbamos a dejar en la institución  como supuse el personal no esperaba este comportamiento, pues solo lo había exhibido en el hogar, lo único que me preguntaban durante la crisis, era si estaba medicado, pues el desconocimiento hacia el manejo del autismo, los hace creer que la única solución es la farmacológica  y no conocen nada del manejo conductual y otras estrategias para conductas desafiantes. Afortunadamente logre tranquilizarlo con la misma estrategia que manejo en casa y el día de la fiesta, me encargue de crear una situación de despedida con la colaboración de la docente, sin tener en cuenta esos otros dos días que habían extendido la culminación de clase. Mientra en las instituciones educativas no se brinde el manejo especializado, situaciones como esta pueden presentarse. Un abrazo!!

lunes, 3 de junio de 2013

autismo y Control de conductas inadecuadas


Encontré este articulo interesante en la web micerebro.com,  el cual quiero compartir por su importancia en el manejo conductual de los berrinches y conductas agresivas.

La Rutina diaria estructurada es muy  importante para el control de conductas inadecuadas. El niño funcionará mejor bajo las condiciones familiares, incluyendo lugar y actividades. Más tarde, en cuando la situación mejore, la rutina rígida puede ser gradualmente modificada, según sea tolerada.
Control de los berrinches: El Control de los berrinches es de extrema importancia.
La técnica de sujetar, como demostrado durante la visita a la oficina, requiere sujetar firme al niño, con la espalda al pecho del padre; las piernas del niño deberían ser sostenidas entre las piernas del padre. Durante el tiempo que es sujeto, el padre debe tratar de comunicarse con el niño, calmarlo, aún no ceder ante el comportamiento que condujo a la rabieta. Este procedimiento no es una forma de castigo. Es ideado para proteger al niño y otros de los comportamientos erráticos. Se debe hacer gentilmente, no hacerle daño al niño, pero firmemente para trasmitir el mensaje claro inequívoco. No significa definitivamente para que sea un tiempo "de diversión" y requieren un acercamiento firme. La comunicación debe estar corta, clara, y firme, expresando la reacción emocional apropiada de los padres a los comportamientos que condujeron a la rabieta. La reacción (la firmeza de la comunicación) debe ser proporcional a la severidad del comportamiento. Esto también enseñará al niño cuya capacidad de entender la respuesta emocional es perjudicada, como hay que reaccionar bajo circunstancias diferentes. El objetivo principal de sujetar y el programa de modificación de conducta es para corregir los comportamientos inadecuados, así tratando de normalizar las rutinas del niño y el comportamiento, incluso todas las interacciones sociales tanto como sea posible.
Hay tres prioridades, cuando esto viene "a la insistencia" con un niño sobre cuestiones de conducta.
    1. Primera prioridad: Los berrinches y el comportamiento inadecuado que de ser dejado sin atender puede convertirse       potencialmente en una amenazas de vida, como la golpeadura, lanzamiento de objetos, saltar de sitios altos o ventanas, entrar corriendo por la calle, o rechazar comer, éstos deben ser atendidos inmediatamente, sin compromiso.
    2. Segunda prioridad: " Habilidades de sentarse. " Comportamientos, que de ser dejados sin atender, será imposible para el niño sentarse en la clase y, por lo tanto, imposible asistir a la escuela con sus amigos, sin tener en cuenta sus capacidades "o su nivel de CI. " Este consiste en enseñar habilidades sentarse. Este puede ser llevado a cabo sentándose para la comida con el resto de la familia, sentándose en un restaurante o en cualquier reunión familiar o social que requieren habilidades de sentarse.
    3. Tercera prioridad: Lidiando "con los hábitos ritualistas repetitivos. Los comportamientos inusuales "extraños", que pueden causar aislamiento social o dificultades, de no ser atendidos. Tal son hábitos de juego inadecuados, las actividades penetrantes de repetición, comportamiento de auto estimulación, aleteo de manos, que persiste en intereses estrictos o producción de sonidos inusuales. ¡Esto puede ser hecho con una simple firme orden de"alto!", y dirigiendo la atención a comportamientos más apropiados.
La técnica de sujetar es muy importante y constituye el marco de la estructura para el programa de modificación de conducta. La técnica de sujetar debería ser hecha con compasión, no tratando de hacerle daño al niño, pero ayudándolo a adaptarse a una situación difícil. Esto no es una forma de castigo. Sólo un padre debería comunicarse con el niño al ser sostenido. Un padre sujetando, mientras el otro sonríe y tratando de consolar al niño, causará confusión y el mensaje incorrecto se mostrará.
La modificación de conducta entrena al niño a adquirir el comportamiento más aceptable, así dándole un mejor punto de partida, al entrar a las exigencias sociales de la vida, comparadas a un niño que todavía permanece con todas las dificultades sociales asistidas, y comportamientos asociados con autismo.
Comunicación: Debe ser corta, clara, fuerte (no gritando). Muchos niños con autismo tienen dificultades de integración auditivas. Dirigirse a ellos en exceso no será registrado y puede sonarles como algarabía. Por lo tanto, la comunicación debe ser muy simple y al punto, dejando tiempo entre palabras para integrar la información. El contacto visual debe estar presente.
Nunca sonría o considere el comportamiento inadecuado como mono o gracioso. Algunos comportamientos como mover al padre a posiciones diferentes deben ser desalentados. Las expresiones de la cara por parte de los padres deben ser apropiadas y a veces exageradas para enseñar el modo socialmente apropiado de expresar emociones. El esfuerzo propio del niño para comunicarse debe ser animado y seguido.


Individualización del cuidado: Los comportamientos de individuos con autismo pueden diferenciarse en muchos aspectos. Cada niño tiene sus propias fuerzas y debilidades. Una modificación buena de la conducta debe ser personalizada a las necesidades específicas de cada niño. El principio de corregir comportamiento inadecuado, sin embargo, se aplica a todos.

domingo, 3 de febrero de 2013

Manejo de conductas agresivas en personas con autismo y TGD

Debo aclarar antes de comenzar este post la diferencia entre rituales y rutinas, pues en nuestro caso familiar es el origen de los comportamientos inadecuados o violentos. En el autismo se habla del apego a las rutinas, situación a la que no le concedía importancia por cuanto esta conducta, rasgo o síntoma no lo habían exhibido. Mi hijo mayor solo hasta los 18 años  comenzo a mostrar su apego a rutinas y a rituales o manías  en este caso los objetos tienen que estar en el sitio que corresponde o dispone, cambiarlos , le genera tal ansiedad que comienza a repetir frases,  gritar y finalmente agredir, (estos vendrían a ser rituales)  lo mismo ocurre cuando se cambia una actividad como la hora de ir a la escuela, la hora que la madre debe salir al trabajo (debo acotar que como es lógico suponer , uno solo de los dos padres  puede trabajar formalmente y en nuestra situación yo actúo como madre  cabeza de hogar, con la ayuda supervaliosa del papa  otras rutinas, los programas de televisión, la hora de los alimentos, del sueño, en fin, la rutina diaria de cualquier hogar; imagínense pues, cuando se va la luz, cuando se va la señal de cable  cuando suspenden clases, o amanece alguien enfermo, como lo pueden deducir, es muy difícil controlar todas las variables. Entonces como resolvimos la situación  aprendiendo, experimentado y cambiando técnicas de moldeamiento de conducta, en este caso la terapia conductual es fundamental, el mismo manejo que se da con animales o mascotas, se aplica con seres humanos cuya inmadurez cognitiva y emocional , no les permite adquirir con propiedad los aprendizajes en andamiaje como lo teorizo el psicólogo psicólogo suizo Piaget; el aprendizaje se da por etapas, y de acuerdo al desarrollo biopsicosocial del individuo, que vuelvo y recalco esta afectado en las personas con discapacidad cognitiva. Entonces , de antemano me disculpan si les resulta ofensivo pero  debemos brindar el mismo de tipo de enseñanza que con una mascota, repetición  castigo y recompensa. Pero en el caso de los seres humanos aun con la gravedad del deterioro mental, puede resultar mas sencillo pues he comprobado que el lenguaje comprensivo es muy efectivo, no asi el lenguaje expresivo, al tener  un cerebro mas complejo, puede facilitarse la tarea, y de lo temprano, frecuente y pertinencia de la técnica se pueden mejorar o modelar comportamientos; en casos extremos el uso de fármacos contribuye, en nuestro caso la risperidona , mejoro las conductas auto lesivas de mi hijo menor, la compra de un tv LCD de 38 pulgadas y la técnica de tiempo fuera, es decir aislarlo o apartarle en un espacio alejado , mejoro las conductas agresivas hacia nosotros de mi hijo mayor mayor y técnicas de autocontrol, mejoro mis propias conductas. Finalmente les recuerdo que no esperen curas milagrosas, la fe en Diosito es importante, pero el dice, ¡ ayúdate que yo te ayudare! ( je,je, no nos consta . pero suena bonito) y cierro con una verdad aprendida después de 23 años que es la edad de mi hijo mayor, ni médicos  o educadores saben mas de autismo que una familia con la vivencia diaria, así que escuchen a estos "expertos" pero los verdaderos terapistas de nuestros hijos, somos nosotros mismos, en mi caso estoy acuñando títulos  voy por mi tercera carrera universitaria relacionada con el el tema, para arroparme con tantos títulos y asi taparle la boca a  los llamados expertos, por cuanto desvalorizan mi experiencia familiar, incluso las familias con las cuales comparto mi experiencia le brindan mayor acogida a las recomendaciones  que vienen de una bata blanca o se dicen doctores. En fin el quiera escuchar: escuche, lea,  comparta y aprenda!!

sábado, 2 de febrero de 2013

CONDUCTAS AGRESIVAS: MANEJO EMOCIONAL EN NIÑOS Y JOVENES CON AUTISMO







A nivel familiar de las situaciones mas angustiantes han sido sin duda las conductas autolesivas o heterolesivas  y mas en el caso de mi hijo mayor que pesa 95 kgr. Cuando pierde el control puede hacer grave daño y al tratar de controlarlo tambien el puede resultar lastimado. En este post, hablaremos un poco de teoria y en el siguiente hablaremos de como lo hemos manejado . Asi que a leer nuevamente y a tratar un tema que a veces se pretende ignorar o esconder

Descubrir el origen de una autoagresión a veces puede ser más complejo de lo que a priori pueda parecer, por ejemplo, veamos el caso de un niño que jamás a presentado este tipo de conductas y un día empieza a golpearse la cabeza, primero con las manos, posteriormente contra la pared. Sus conductas cambian de golpe. El niño empieza a recibir medicación psiquiátrica con la intención de rebajar estas conductas. En vez de reducirlas se aumentan. , su incapacidad de comunicarse e no permite conocer el origen de la misma  y factores detonantes de esas autoagresiones. 

En determinados casos, el niño se autoagrede como un proceso de autoestimulación, se golpea contra la pared mientras se balancea, una estereotipia con una conducta autolesiva, el niño no siente dolor propiamente dicho, si no una estimulación. En otros casos se muerden las manos, algunos se arrancan cabellos, pestañas, cejas,…, las posibilidades son amplias.

Encontraremos casos donde la conducta autolesiva tenga  un momento o situación determinada. Ya sea por un sonido concreto o una situación específica, que actúan como un detonante de una especie de ataque de furia, donde hay una pérdida completa de autocontrol, incluyendo el producirse daño a sí mismo y a terceros.

En la agresión a terceros, las conductas agresivas también pueden presentarse de formas muy diversas, desde formas de agresión aprendidas (sí, aprendidas, ya sea en el núcleo familiar, el colegio, …) a formas de agresión espontáneas. Un ejemplo claro es el niño o niña que golpea o arremete ante cualquier fustracion o situacion que  no sea de su agrado. Esta actitud de pegar, aunque sea sin gran fuerza y sin que a priori parezca presentar un riesgo de agresión elevado, es una agresión en cualquier caso. 


A continuacion un articulo que puede orientarnos sobre este aparente descontrol. y como actuar



TRASTORNOS PSICOLÓGICOS O PSIQUIÁTRICOS PAROXÍSTICOS

CRISIS PSICÓGENAS NO EPILÉPTICAS

Las convulsiones de origen psicológico son prácticamente idénticas a las producidas durante un ataque epiléptico,, pero que no se asocia con descargas eléctricas corticales anormales y dicho ataque tiene un origen psicológico. Define como un fenómeno conductual paroxístico no epiléptico que por sus características clínicas se asemeja a la epilepsia. Sí obstante, es un trastorno que causa incomodidad entre la ciencia médica. "A pesar de ser tan común, los síntomas psicógenos suponen un reto incómodo y a menudo frustrante", dice el doctor Selim R. Benbadis, director del Comprehensive Epilepsy Program y profesor de neurología y neurocirugía de la Universidad de South Florida. En un artículo publicado en Epilepsy & Behavior, Benbadis escribió que "la American Psychiatric Association tiene abundante material escrito para la educación de los pacientes en diversos temas, pero nada sobre los trastornos somatomorfos. Los síntomas psicógenos tampoco están siendo el objetivo de numerosas investigaciones clínicas. Por tanto, parece haber una desconexión entre la frecuencia del problema y la cantidad de atención que se le dedica."

Una pequeña proporción (el 10%) de personas con convulsiones psicógenas, tiene también epilepsia simultáneamente, de manera que algunos de sus ataques serán epilépticos mientras que otros serán psicógenos. En estos casos, es importante que tanto el paciente como sus familiares aprendan a distinguir ambos tipos de ataques.

¿Cuáles son las características más importantes de las crisis psicógenas no epilépticas? 


1 - Durante el episodio mantienen el estado de alerta pese a existir actividad motora bilateral o aparente falta de reactividad al entorno.

2 - De existir actividad motora es impropia de una crisis tónica clónica u otro patrón reconocible como crisis posturales, versivas o focales motoras.

3 - Finalizado el episodio se recupera de inmediato con lucidez de la conciencia (hablar, entender y recordar), sin fase confusional posterior o amnesia anterógrada. Algunos rasgos frecuentes en las crisis psicógenas son la duración prolongada del ataque o su terminación en llanto.

4. Los fármacos antiepilépticos no producen ninguna mejoría del paciente

5. Existencia de desencadenantes específicos que no suelen darse en los ataques epilépticos. Por ejemplo, desencadenantes emocionales, como estar estresado o sentirse  emocionalmente mal. Otros desencadenantes que sugieren la existencia de convulsiones psicógenas son el dolor, ciertos movimientos, sonidos, luces, sobre todo si suelen causar ataques de manera consistente.

6. Existencia de síntomas psíquicos como ansiedad, depresión, un afecto inapropiado o ausencia total de preocupación, quejas somáticas múltiples y vagas e interacciones anormales con los miembros de la familia.

7. Movimientos pélvicos (sobre todo empujar hacia delante), duración prolongada (2 a 3 minutos).

8. . Con frecuencia, estas personas parecen tener convulsiones generalizadas, con caída al suelo y temblores, similares a un ataque epiléptico tónico clónico. Con menor frecuencia, pueden ser similares a las crisis de ausencia o ataques parciales complejos, en los que se produce una pérdida de la atención, con la mirada perdida.

Es muy importante recordar que las personas que sufren de estas crisis no son  simuladores", sino que son enfermos, todo lo cual abre ante nosotros un terreno difícil de transitar y donde se pueden incurrir en verdaderos problemas éticos si se tiene una percepción equivocada del problema.

Se trata de ataques similares a los ataques epilépticos, pero que no están provocados por descargas cerebrales anormales, sino que son una manifestación de malestar psicológico

  ¿Cuál es el tratamiento de las crisis de las Crisis Psicógenas no epilépticas?.

El tratamiento de los pacientes con estas crisis comienza desde el momento mismo que se les informa del diagnóstico, lo que debe de tener un alto nivel de profesionalidad ya que como vemos en las causas de tipo psiquiátricas (Ver concepto y clasificación psiquiátrica), existe cierto sentimiento de culpa y .reproche que puede dificultar el tratamiento. El tratamiento estará en dependencia del cuadro psiquiátrico asociado (psicosis, estrés, trastornos afectivos, dependencia a sustancia tóxicas, déficit de atención etc.), por esto se escogerá el tratamiento con ansiolíticos, antidepresivos, técnicas de relajación, psicoterapia individual, psicoterapia cognitivo conductual, psicoterapia familiar y terapia de grupo. El tratamiento debe de ser multidisciplinario  con participación de psiquiatra, neurólogos, psicólogos y sociólogos que traten de reincorporar a estos enfermos a la sociedad. Recordemos que, a diferencia de la epilepsia, hay que tratar los factores que favorecen la aparición de estas crisis psicógenas no epilépticas y no las crisis en si.


SINDROME DE DESCONTROL EPISODICO

El descontrol episódico está clasificado por la American Psychiatric Association (DSM-IV) como una enfermedad explosiva intermitente. Este tipo de manifestación puede confundirse en ocasiones con crisis parciales complejas. Son niños que presentan ataques recurrentes de conducta violenta, ante la menor provocación.  Los ataques consisten en dar patadas,  arañar, morder o vocear, incluso con palabras soeces. El niño o adolescente no puede controlar su conducta y durante el ataque puede parecer un enfermo psicótico. El episodio va seguido de cansancio, amnesia y de sinceros remordimientos. Esta violencia se presenta en crisis aisladas, con pérdida de control en los impulsos agresivos, la explosión es dramática, y paroxística (súbita y agudo), desproporcionada a la situación y conduce a una grave violencia. El EEG basal puede mostrar anomalías inespecíficas, y durante la crisis no muestra alteraciones. Es más frecuente en varones y se ha asociado con disfunción cerebral mínima y trauma cerebral. En los periodos intercrisis los individuos son socialmente normales, y no se asocia con ninguna enfermedad psiquiátrica. Las drogas antiepilépticas, especialmente la carbamacepina, y los etabloqueantes son útiles en el tratamiento.


Fuentes:

www.aeped.es/sites/.../trastornos_paroxisticos_no_epilepticos.pdf

www.cepvi.com/psicosomatica/convulsiones-psicogenas.shtml - España