domingo, 20 de abril de 2014

Autoagresiones y Agresiones Por:Daniel Comin:


Autoagresiones y Agresiones Por:Daniel Comin:

Las conductas lesivas están muy relacionadas a las conductas desafiantes. Podremos encontrar autoagresiones, agresiones a terceros o ambas combinadas. Lo primero que hay que definir es si ésta conducta está relacionada con un berrinche o un ánimo de demanda de atención, o si está relacionada con factores ligados a una frustración, dolor, u otros aspectos relacionados con el trastorno. En el caso de estar relacionado con una conducta de tipo “chantaje” o demanda de atención estaremos ante una situación con un manejo diferente y que ya se abordó en la serie de artículos “Berrinches, rabietas y pérdidas del control. Manejo Emocional en niños con autismo”.
Descubrir el origen de una autoagresión a veces puede ser más complejo de lo que a priori pueda parecer, por ejemplo, veamos el caso de un niño que jamás a presentado este tipo de conductas y un día empieza a golpearse la cabeza, primero con las manos, posteriormente contra la pared. Sus conductas cambian de golpe. El niño empieza a recibir medicación psiquiátrica con la intención de rebajar estas conductas. En vez de reducirlas se aumentan. 11 días después el oído derecho empieza a supurar. El niño presentaba una infección importante en uno de sus oídos, su incapacidad de comunicar esa situación no permitía conocer el origen de la misma y no se tuvieron en cuenta otros posibles factores detonantes de esas autoagresiones. Una vez se trató la infección, el dolor cesó y la autoagresión también. Es decir, el origen puede ser múltiple, ya sea por factores individuales o combinados.
En determinados casos, el niño se autoagrede como un proceso de autoestimulación, se golpea contra la pared mientras se balancea, una estereotipia con una conducta autolesiva, el niño no siente dolor propiamente dicho, si no una estimulación. En otros casos se muerden las manos, algunos se arrancan cabellos, pestañas, cejas,…, las posibilidades son amplias.
Encontraremos casos donde la conducta autolesiva tenga  un momento o situación determinada. Ya sea por un sonido concreto o una situación específica, que actúan como un detonante de una especie de ataque de furia, donde hay una pérdida completa de autocontrol, incluyendo el producirse daño a sí mismo y a terceros.
En la agresión a terceros, las conductas agresivas también pueden presentarse de formas muy diversas, desde formas de agresión aprendidas (sí, aprendidas, ya sea en el núcleo familiar, el colegio, …) a formas de agresión espontáneas. Un ejemplo claro es el niño o niña que golpea con la mano ante cualquier acción que no sea de su agrado. Esta actitud de pegar, aunque sea sin gran fuerza y sin que a priori parezca presentar un riesgo de agresión elevado, es una agresión en cualquier caso. Hoy es un pequeño cachete, mañana quizá la cosa sea más grave. Curiosamente, este tipo de acción suele ser aprendida, ya sea por el “cachete” correctivo que ha recibido y que ha interpretado de forma incorrecta (Nunca peguen a un niño para corregirle, pegar implica tener la fuerza, no la razón).
En la agresión a terceros también nos encontraremos lo que yo denomino “el salvamento del ahogado”. Cuando recibes formación de salvamento en el agua, uno de los mayores peligros a los que te enfrentas es precisamente la persona que se está ahogando, cuando llega el socorrista, el mayor peligro que corre es que la “víctima” le golpee o le agarre con tal fuerza que provoque un desastre mayor, llegando incluso a provocar el ahogamiento de ambos. En el caso que nos ocupa puede suceder algo similar, la persona que en ese momento está en plena crisis, no es capaz de darse cuenta que quien acude en su ayuda va precisamente a eso, a ayudarle, y en esa especie de “ahogamiento” emocional, la emprende a golpes contra su “salvador”.
Otra opción es que se use la violencia contra terceros como un apoyo o refuerzo a los deseos, por ejemplo, no quiero hacer tal o cual cosa porque no me gusta, y dado que no tengo suficientes herramientas de manejo emocional ni de comunicación, la saturación desemboca en un episodio de violencia contra terceros, y a partir de ese momento, eso que no quería desaparece. Y esa actitud se refuerza con el paso del tiempo (pudiendo agravarse hasta niveles muy peligrosos), de forma que la persona entiende que cuando no quiere algo debe de agredir al otro (u otros) y consigue salirse con la suya. Es como un berrinche pero llevado a sus máximas consecuencias.
También nos encontraremos con casos de destrucción del entorno, generalmente acompañado con agresiones. Tirarlo todo, romper mobiliario o cualquier objeto que exista, en un ataque de ira incontrolada y con un propósito no siempre definido. Por una parte descargar la ira contenida, consumir adrenalina, quemar esas “energías” que se acumularon de forma súbita y conseguir diversos propósitos: Después de la tempestad viene la calma, mucha gente cuando se enfada necesita gritar, o dar golpes a las paredes, o irse fuera del lugar donde estaba y caminar (generalmente a paso marcial) para poder calmar esa sensación, nuestros principio sociales y educación nos frenan a la hora de agredir al otro.
Las conductas agresivas son muy comunes entre animales sociales, donde las propias jerarquías se establecen en base a modelos agresivos, aunque raramente mortales. Existe una especie de regulación química de las emociones, donde ante una acción determinada la reacción se mide con una agresividad tasada. Este hecho se observa habitualmente entre lobos, donde vemos como aunque existan agresiones entre ellos no es muy habitual ver peleas a muerte, uno de ellos muestra señales de sumisión y el otro cesa en su agresión, como en un modelo basado en una impronta genética de control de la agresividad. Con la diferencia que aquí los mecanismos de regulación no están funcionando y la agresión no presenta un control. Es decir, entre los lobos, las respuestas de acción-reacción ligadas a la agresión tienen unos límites marcados, entre los seres humanos hay unos límites sociales y culturales que marcan estos límites, hasta que la persona que presenta esa conducta, no siempre tiene claros los límites.
Principio de incertidumbre conductual
Ante tal cantidad de posibles variaciones, situaciones y reacciones, nos movemos en un principio de incertidumbre, el cual podríamos definir como “la evaluación de las diferentes conductas desafiantes en base a un modelo ecológico y que se resuelven con unas intervenciones predefinidas, aunque el modelo de medición usado para la evaluación varía en función del propio modelo ecológico, generando un nivel de variabilidad tan grande como número de personas” En pocas palabras, que no existe una sola respuesta, sino tantas respuestas como personas. De ahí que a veces la intervención sea tan compleja, o tan fácil.
Cuando la persona tiene una conducta desafiante, la primera intención debe ser finalizar en el menor plazo posible esa situación, pero realmente, la intervención para que estas conductas no se den se realizará en un momento diferente, donde la persona esté receptiva. Realizar un análisis completo nos ayudará a definir mejor en qué áreas vamos a trabajar con la persona de forma que evitemos que este tipo de situaciones se repitan en un futuro, o, que estas desaparezcan de forma progresiva. Debemos de ser conscientes que cada persona puede requerir de enfoques diferentes, pero lo que no debemos es pretender eliminar las conductas desafiantes cuando estas se dan, eliminaremos las conductas desafiantes evitando que éstas se produzcan, de forma que deberemos dar a la persona estrategias, disciplinas, herramientas, modelos de comunicación.
Por:Daniel Comin

El largo camino de la amargura a la felicidad

El largo camino de la amargura a la felicidad 

(Léelo , te puedes identificar con su autor)



Cuando uno tiene un hijo, siempre piensa en positivo, en que le dará lo mejor, procurará que no le falten las cosas que sus padres no pudieron tener, que ojalá sea médico, o astronauta, en fin, deseos.Pero un día todo ese horizonte se oscurece, como en una larga noche polar. Tu hijo empieza ha comportarse de forma “anormal”, a salir a toda velocidad del camino previsto.Uno piensa siempre en algo temporal, médicos, revisiones, pruebas, etc, un proceso de angustia largo en busca de la solución del “problema”.
Tu hijo es como un Gremlin sádico. Una especie de regalo del mismo Satanás. Ir a ningún lado con él es todo un drama, gritos, berrinches, carreras, en fin, todo un cúmulo de conducta horrorosa.  Es todo muy difícil, la hora de la comida es otro suplicio más, las noches en vela, los nervios, el resto del mundo te mira de reojo con cierto desprecio, mil miradas se clavan en tu espalda de forma dolorosa.
Con tu pareja, buff, desavenencias, nervios, gritos, tensión continuada. Por si no tuviésemos bastante con nuestro hijo, nosotros aderezamos la situación con mucha más tensión, por tanto, ¡TODOS de los nervios!
Llega el autismo, el rechazo al síndrome, la búsqueda del culpable, más tensión.  ¿Qué hacer? Buscas la “solución”, esa que sabes que no existe. El autismo no tiene solución te dicen, mientras tu vástago está dando berridos y tirado por el suelo en plena fase de posesión infernal. Hoy tiene un mal día, sus estereotipias se han disparado, su mal humor va en aumento, los gritos están en el aire. Pero no existe un Padre Merrin que armado de biblias y salmos libere a tu hijo de esa posesión. Claro, es que no está poseído, tiene autismo.
Empiezas a estudiar como si te fuera la vida en ello, vas de un sitio a otro buscando el mejor tratamiento, la píldora milagrosa. Una búsqueda infructuosa, cara, desalentadora, depresiva. Llega la amargura, como un batallón de húsares, que a la carrera arrasan hasta el más pequeño rincón de tu espíritu y el de los que te rodean, así de generosa es la amargura.
Esta amargura, que trae varios amigos, llamados frustración, infelicidad, depresión, nervios, tensión, ansiedad,  …, pero sobre todo trae algo terrible, el conflicto del amor.
El amor hacia nuestro hijo se vela de forma continuada, el sentimiento de “mi hijo me está jodiendo la vida” se apodera de nuestro ser, a su vez, la brecha entre la pareja se hace cada vez mayor. No sólo el amor hacia nuestro hijo sufre vaivenes, también hacia nuestra propia pareja. Luego viene la culpa, la vergüenza, ¡cómo podemos no amar de forma incondicional a nuestro hijo! Y el crack emocional se agrava.
Y para colmo, siempre aparece el típico optimista (lo reconozco, soy uno de ellos) que te dice, no te preocupes, esta es sólo una fase, con buenas terapias, buenos profesionales, mucha paciencia y mucho amor todo pasa. ¡Los cojones! Piensas, ¿dónde coño están esos buenos terapeutas?, los únicos que conozco no los puedo pagar o están a 500 kilómetros de mi casa. Y claro, cada vez que el optimista (que tiene que estar forrado de pasta seguro, sino, ¡de qué otra forma tiene tantas terapias y avances su hijo!) habla de la importancia de las 20 horas semanales mínimas de terapia, de que si esta prueba o aquella, que si la estimulación sensorial (¡estimu que!, se lo dije a la pediatra y me dijo ¡que no me metiese en sectas!) se te pone el cuerpo del revés. Y además de estar amargado te deprimes, ¡cojonudo, éramos pocos y parió la burra!
Y claro, los problemas crecen, cada día que pasa es peor que el anterior, es como vivir en el peor Gulag de Siberia, con la diferencia de que el carcelero se parece mucho a nuestro hijo.¿Cómo romper este circulo vicioso de amargura? Porque fácil no es, eso está claro, pero a fin de cuentas cada día hay más optimistas, ¿qué pasa, le ha tocado la lotería a todo el mundo menos a mi? Mi hijo no avanza, o avanza poquísimo, además para cada prueba que hay que hacerle es todo un martirio familiar, no olvidemos que además del esfuerzo emocional, que es muy elevado, tenemos un esfuerzo económico, que no siempre está al alcance de todos, bueno de los optimista si. Fulanita me contó que hay unos tratamientos (carísimos por supuesto) que son geniales, pero luego leo que otra gente dice que no lo son tanto que da igual si lo sigues o no, los resultados son los mismos. Luego veo que los optimistas, nunca usan esos métodos mágicos.
¡En qué quedamos!
¡Yo quiero ser optimista! Pero no sé cómo hacerlo.
Llegados a este punto de bloqueo, es el momento de romper con las diferencias, que en realidad no las hay. Los optimistas también las pasaron canutas, pero supieron -ya sea de motu propio o con ayuda de terceros- romper con el muro de la amargura y llegar a la felicidad.
Y ser feliz debe de partir de la premisa de no compararse con los demás, cada uno decide qué le provoca felicidad y qué no, y eso es subjetivo y  un derecho de cada persona, ese albedrío para decidir qué nos provoca felicidad y qué no.
No debemos entender que los optimistas se lo pasan bomba restregándonos lo bien que les va, todo lo contrario, debemos de pensar que si ellos lo consiguieron nosotros también podemos. Nuestros hijos no nos joden la vida, para eso nos bastamos nosotros solos, conozco a mucha gente que se jode la vida sin la ayuda de nadie. Tampoco es cuestión de ponerse en plan conformista, no creo que esa sea la vía.
Al final, cada uno encuentra la manera de superar las barreras autoimpuestas. Luego vienen los frutos, da igual la dureza con la que el autismo ataque a nuestros hijos, si tiene o no retraso mental, si tiene epilepsia o no, eso es irrelevante. Si nosotros conseguimos esa paz, la transmitiremos y nos daremos cuenta de que al final, son nuestros hijos los que nos enseñan a nosotros. A mí, mi hijo me ha enseñado a ser mejor persona, a discernir en las pequeñas cosas. ¡Que poco le estoy enseñando yo a él!
Daniel Comín
(Papa de Daniel )

http://autismodiario.org/2009/01/12/el-largo-camino-de-la-amargura-a-la-felicidad/

La paradoja del Autismo

MUY CIERTO....

LA PARADOJA DEL AUTISMO.
1. Les es fácil de recitar un libro entero, pero difícil de inventar una historia.
2. Es fácil alinear los juguetes, pero difícil de mantenerse en línea.
3. Tiene un perfecto sentido para subir en el sofá, pero poco sentido para sentarse en él.
4. Memorización de los Presidentes en orden - 10 minutos. vestirse y desvestirse - 10 horas.
5. Las fotos de la familia en la pared son aburridas, pero esa mota de polvo al lado de ellas, es fascinante!
6. Al ser llamado por su nombre - a veces parece no oírlo. El ulular del búho en la distancia - lo oyen tan claro como una campana.
7. Cómo utilizar el mando a distancia - lo conocen a la perfección. Como abrocharse el botón de los pantalones - necesitan una enseñanza intensiva.
8. Navegando por las reglas sociales - poco cualificados. Navegando desde el asiento trasero del coche - altamente cualificado
Fuente: https://es-la.facebook.com/AutismoMexico

2 de abril, día para concienciar sobre el autismo


Para las personas que no conocen nada sobre el autismo, es decir no han tenido un familiar, vecino o un conocido con esta condición, se les hará raro esta fecha o  la pasaran desapercibida , para los que sobrevivimos  día a día esta condición , es necesario e importante que la población en general conozca mas sobre el manejo del autismo severo, hago la aclaratoria, porque el autismo se da en niveles o grados y la mayoría de experiencias que encontramos en redes sociales o en la television o hollywood la explota, son los casos de autismo de alto funcionamiento o el síndrome de asperger, pero la realidad del autismo severo no es tan glamorosa y demanda de parte de la familia una atención y dedicación en ocasiones agotadora.
A continuación un video que encontré en facebook para que comprendan un poco mas



El autismo Duele

"Dale Gracias a Dios que tu nene tiene Autismo al menos el Autismo no duele".
 Muy temprano para escuchar estupideces de la gente.
 ¿Quién te dijo que el autismo no duele??????
 Claro que duele, duele cuando estas una hora tratando de decifrar que le pasa y te das cuenta que solo tiene sed.
Duele cuando tiene fiebre y dolor en alguna parte que no sabe decirte donde es.
 Duele cuando viene Santa Clause y los Reyes y ves a todos jugando con sus juguetes y a él con las cajas (teniendo 9 años).
 Duele cuando esta triste y no hay manera que sepas porqué.
 Duele cuando llega furioso de la escuela y tu no sabes que pasó.
 Duele cuando juega en el parque y ves a los papás alejando a sus niños de él.  
 Duele cuando ningún doctor sabe que tiene hasta que lo ven vomitando sangre.
 Duelen las miradas raras.
 Duelen las rabietas que hace tipo "terribles 2" teniendo  casi 10 años.
 Duele el rechazo de su propia "familia".
 Duele que en su cumpleaños los únicos invitados son sus primitos y su hermano.
 Duele que tenga hambre y tú no entiendas que le pasa.
 Duele no saber si el sabe que lo amas.
 Duele escuchar a otros niños hablar y saber que tu hijo quizas nunca hablará.
 Duele saber que quiza nunca te diga mamá te amo.
 Que nadie venga a decirme que el autismo no duele porque si, si duele y el dolor hay días que es muy muy muy fuerte casi inaguantable y hay días que duele menos pero siempre duele y no existe una pastillita que quite este dolor.
 Con este dolor caminamos todos los días, con este dolor sonreimos, con este dolor seguimos nuestro camino no paramos, porque detenernos significa regresion en mi hijo y las regresiones ufffff eso si que duele y ese dolor es uno de los mas fuertes.
Yo le agregue:
Duele, cuando preparas una rica cena, para el disfrute de todos y tu hijo solo lame el borde las parrillas
Duele, cuando ves a tu hijo comiéndose el jabón del lavaplatos, la crema , la sal, como si nada
Duele, cuando son las 2 0 3 de la madrugada y tu hijo grita, ríe, llora, sin razón alguna
Duele cuando los demás presumen de las fiestas, graduaciones, vacaciones y otras actividades que para ti no significan nada
Duele cuando tu hijo, te amenaza, te golpea, te lanza por el suelo,  porque se fue la luz o la señal de cable y el no sabe que pasa
Duele cuando ves a tu hijo mirar con  agrado una chica le gusta y ella desvía la mirada
Duele, profundamente DUELE, el no saber quien les cuidara cuando tu ya no estés, en esta tierra…
  
Surjeily Lebron y Mónica Sarmiento


jueves, 25 de julio de 2013

Atención educativa en escolares con trastornos espectro autista


Comparto esta guía  que encontré en la red y me parece muy completa para orientar la atención educativa de niños y jovenes con trastornos del desarrollo.
Link: http://www.mediafire.com/download/md0js0t62pyb65q/guiaatencioneducativaalumnadotea.pdf

Esterotipias como sintoma del autismo


Concepto de estereotipias
El termino estereotipias se refiere a conductas repetitivas con un modelo fijo sin objetivo aparente.  Siempre debe  cumplir tres características: 1) El modelo o patrón conductual que se produce siempre es morfológicamente idéntico. (son siempre iguales), 2) Se repiten constantemente de la misma forma y 3) La actividad conductual producida no va dirigida a ningún objetivo. Cuando las conductas estereotipadas se prolongan en el tiempo y adquieren el carácter de patológicas, se denominan estereotipias y son consecuencia de una disfunción grave del sistema somatosensorial; por esto se expresan durante el proceso del desarrollo, es decir, cuando están madurando los circuitos de conexión somatosensorial.
MORFOLOGIA DE LAS ESTEROTIPIAS
Morfológicamente, las estereotipias pueden ser motoras o verbales, simples o complejas.
Estereotipias motoras. Incluyen:
1) Estereotipias motoras con el cuerpo.
2) Estereotipias motoras con la cabeza.
3) Estereotipias motoras con las extremidades.
4) Estereotipias motoras con las manos o manerismos: con una  mano, con ambas manos, con un objeto.
5)Estereotipias motoras con de ambulación.

Estereotipias verbales. Pueden agruparse en:
1)     Estereotipias verbales con sonidos guturales.
2)      – Estereotipias verbales con palabras.
3)      – Estereotipias verbales con frases.
4)     Estereotipias verbales con imitación de sonidos: animales, psitacoides, ungulados.
5)     Ecolalias: inmediatas, demoradas.
Fuente: tomado de:  http://desafiandoalautismo.org


Autismo y Trastorno obsesivo-compulsivo


El comportamiento repetitivo, en forma de obsesiones y compulsiones, característica del diagnostico del  autismo, es un componente de la definición del trastorno obsesivo compulsivo (TOC), un trastorno que es cada vez más reconocido en los niños y adolescentes. El trastorno parece tener un patrón bimodal de aparición, con el primer pico alrededor de la pubertad, y el segundo en la edad adulta temprana. La edad de inicio ha sido examinada retrospectivamente, y cerca de un tercio de los adultos informa que sus síntomas  comenzaron antes de los 15 años de edad. Los comportamientos parecen cambiar en la presentación a través del tiempo. Un estudio reciente encontró que los niños más pequeños con autismo (niños de 2-4 años) tienen conductas repetitivas principalmente motoras y sensoriales, mientras que los niños mayores (7-11 años) presentan comportamientos más elaborados.La opinión generalmente aceptada es que las obsesiones son pensamientos intrusivos repetitivos que disparan ansiedad. Las personas a menudo se sienten obligadas a realizar un ritual o una compulsión, que puede aliviar temporalmente la ansiedad. Sin embargo, algunos niños tienen compulsiones en ausencia de obsesiones claras y la mayoría informa más compulsiones que obsesiones, y unos pocos reportan únicamente obsesiones. Varios autores han sugerido que la conducta compulsiva puede inicialmente ocurrir por una variedad de razones, por ejemplo, como resultado de un déficit neurológico, y que las obsesiones pueden aparecer más tarde como un individuo intenta dar sentido a su comportamiento repetitivo, que de otra manera no tendría sentido.
Las causas subyacentes de la conducta repetitiva no están claras, aunque la modulación de excitación suele ser sugerida para TEA, y la ansiedad para el TOC. Las deficiencias en el funcionamiento ejecutivo también se han sugerido como un factor causal, con impedimentos demostrado en ambos trastornos.

miércoles, 24 de julio de 2013

El riesgo de alterar las rutinas en el autismo


Quisiera compartir con ustedes la experiencia reciente que tuvimos con nuestro hijo mayor al finalizar el periodo académico. Debo señalar que lamentablemente en el centro especial donde acude  mi hijo no recibe la atención especializada que requiere de acuerdo al diagnostico de autismo, pues su abordaje se centra en el retardo mental y no en las características del espectro autista.
Mi hijo siempre relaciona la fiesta de despedida con la clausura del año escolar, pero este año no ocurrió así, pues la fecha de cierre a nivel administrativo , no estaba claro, por ello cuando el se entero a través de la cartelera informativa (mi hijo sabe leer y siempre revisa la cartelera, para saber de las actividades) que después de la fiesta , seguían dos días mas de clase, empezó a inquietarse; desde el día lunes nos preguntaba, si el miércoles era la fiesta y el jueves que? yo le decía que salían a vacaciones, pues sabia que esta es su rutina, pero infortunadamente la escuela no lo prepararon para este cambio de fechas, y el saber que el día jueves seguían las  clases, le agito de tal punto que el día martes , tuvo su primer episodio de agresividad  cuando lo íbamos a dejar en la institución  como supuse el personal no esperaba este comportamiento, pues solo lo había exhibido en el hogar, lo único que me preguntaban durante la crisis, era si estaba medicado, pues el desconocimiento hacia el manejo del autismo, los hace creer que la única solución es la farmacológica  y no conocen nada del manejo conductual y otras estrategias para conductas desafiantes. Afortunadamente logre tranquilizarlo con la misma estrategia que manejo en casa y el día de la fiesta, me encargue de crear una situación de despedida con la colaboración de la docente, sin tener en cuenta esos otros dos días que habían extendido la culminación de clase. Mientra en las instituciones educativas no se brinde el manejo especializado, situaciones como esta pueden presentarse. Un abrazo!!

lunes, 3 de junio de 2013

autismo y Control de conductas inadecuadas


Encontré este articulo interesante en la web micerebro.com,  el cual quiero compartir por su importancia en el manejo conductual de los berrinches y conductas agresivas.

La Rutina diaria estructurada es muy  importante para el control de conductas inadecuadas. El niño funcionará mejor bajo las condiciones familiares, incluyendo lugar y actividades. Más tarde, en cuando la situación mejore, la rutina rígida puede ser gradualmente modificada, según sea tolerada.
Control de los berrinches: El Control de los berrinches es de extrema importancia.
La técnica de sujetar, como demostrado durante la visita a la oficina, requiere sujetar firme al niño, con la espalda al pecho del padre; las piernas del niño deberían ser sostenidas entre las piernas del padre. Durante el tiempo que es sujeto, el padre debe tratar de comunicarse con el niño, calmarlo, aún no ceder ante el comportamiento que condujo a la rabieta. Este procedimiento no es una forma de castigo. Es ideado para proteger al niño y otros de los comportamientos erráticos. Se debe hacer gentilmente, no hacerle daño al niño, pero firmemente para trasmitir el mensaje claro inequívoco. No significa definitivamente para que sea un tiempo "de diversión" y requieren un acercamiento firme. La comunicación debe estar corta, clara, y firme, expresando la reacción emocional apropiada de los padres a los comportamientos que condujeron a la rabieta. La reacción (la firmeza de la comunicación) debe ser proporcional a la severidad del comportamiento. Esto también enseñará al niño cuya capacidad de entender la respuesta emocional es perjudicada, como hay que reaccionar bajo circunstancias diferentes. El objetivo principal de sujetar y el programa de modificación de conducta es para corregir los comportamientos inadecuados, así tratando de normalizar las rutinas del niño y el comportamiento, incluso todas las interacciones sociales tanto como sea posible.
Hay tres prioridades, cuando esto viene "a la insistencia" con un niño sobre cuestiones de conducta.
    1. Primera prioridad: Los berrinches y el comportamiento inadecuado que de ser dejado sin atender puede convertirse       potencialmente en una amenazas de vida, como la golpeadura, lanzamiento de objetos, saltar de sitios altos o ventanas, entrar corriendo por la calle, o rechazar comer, éstos deben ser atendidos inmediatamente, sin compromiso.
    2. Segunda prioridad: " Habilidades de sentarse. " Comportamientos, que de ser dejados sin atender, será imposible para el niño sentarse en la clase y, por lo tanto, imposible asistir a la escuela con sus amigos, sin tener en cuenta sus capacidades "o su nivel de CI. " Este consiste en enseñar habilidades sentarse. Este puede ser llevado a cabo sentándose para la comida con el resto de la familia, sentándose en un restaurante o en cualquier reunión familiar o social que requieren habilidades de sentarse.
    3. Tercera prioridad: Lidiando "con los hábitos ritualistas repetitivos. Los comportamientos inusuales "extraños", que pueden causar aislamiento social o dificultades, de no ser atendidos. Tal son hábitos de juego inadecuados, las actividades penetrantes de repetición, comportamiento de auto estimulación, aleteo de manos, que persiste en intereses estrictos o producción de sonidos inusuales. ¡Esto puede ser hecho con una simple firme orden de"alto!", y dirigiendo la atención a comportamientos más apropiados.
La técnica de sujetar es muy importante y constituye el marco de la estructura para el programa de modificación de conducta. La técnica de sujetar debería ser hecha con compasión, no tratando de hacerle daño al niño, pero ayudándolo a adaptarse a una situación difícil. Esto no es una forma de castigo. Sólo un padre debería comunicarse con el niño al ser sostenido. Un padre sujetando, mientras el otro sonríe y tratando de consolar al niño, causará confusión y el mensaje incorrecto se mostrará.
La modificación de conducta entrena al niño a adquirir el comportamiento más aceptable, así dándole un mejor punto de partida, al entrar a las exigencias sociales de la vida, comparadas a un niño que todavía permanece con todas las dificultades sociales asistidas, y comportamientos asociados con autismo.
Comunicación: Debe ser corta, clara, fuerte (no gritando). Muchos niños con autismo tienen dificultades de integración auditivas. Dirigirse a ellos en exceso no será registrado y puede sonarles como algarabía. Por lo tanto, la comunicación debe ser muy simple y al punto, dejando tiempo entre palabras para integrar la información. El contacto visual debe estar presente.
Nunca sonría o considere el comportamiento inadecuado como mono o gracioso. Algunos comportamientos como mover al padre a posiciones diferentes deben ser desalentados. Las expresiones de la cara por parte de los padres deben ser apropiadas y a veces exageradas para enseñar el modo socialmente apropiado de expresar emociones. El esfuerzo propio del niño para comunicarse debe ser animado y seguido.


Individualización del cuidado: Los comportamientos de individuos con autismo pueden diferenciarse en muchos aspectos. Cada niño tiene sus propias fuerzas y debilidades. Una modificación buena de la conducta debe ser personalizada a las necesidades específicas de cada niño. El principio de corregir comportamiento inadecuado, sin embargo, se aplica a todos.